La Presidencia de la República ordenó a los ministerios y entidades del Gobierno nacional restringir el uso de recursos públicos para financiar celebraciones de Navidad y actividades de fin de año. La medida busca fortalecer la austeridad y garantizar que el presupuesto estatal se destine prioritariamente al cumplimiento de las funciones institucionales.
La directriz también establece que las entidades deberán abstenerse de celebrar contratos, convenios u órdenes de compra cuyo propósito principal sea financiar fiestas, banquetes, bebidas, decoración, espectáculos o alquiler de espacios para estas celebraciones, salvo que exista una necesidad institucional debidamente justificada y fundamento jurídico suficiente.
Además, la circular señala que las actividades navideñas deberán ser voluntarias, por lo que no se podrá obligar a los funcionarios a asistir ni exigirles aportes económicos para financiarlas. Con estas disposiciones, el Gobierno busca evitar gastos innecesarios y reforzar los controles sobre el manejo de los recursos públicos.