Las autoridades colombianas mantienen un dispositivo de máxima seguridad en Cali ante amenazas de posibles acciones terroristas durante la posesión presidencial de Abelardo De la Espriella, programada para este viernes 7 de agosto. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que organismos de inteligencia han identificado riesgos que obligaron a reforzar significativamente la presencia de la Fuerza Pública en la capital del Valle del Cauca.
Entre las amenazas que preocupan a las autoridades se encuentran la posible utilización de explosivos, drones y acciones de vandalismo para alterar la ceremonia presidencial. El Gobierno ha dispuesto un despliegue de más de 11.000 integrantes de la Fuerza Pública, además de capacidades tecnológicas y operativas para detectar y neutralizar eventuales ataques.
El ministro Sánchez aseguró que las autoridades cuentan con drones, sistemas antidrones, vehículos blindados y otros mecanismos de vigilancia para proteger tanto los lugares relacionados con la ceremonia como diferentes puntos estratégicos de Cali. El funcionario sostuvo que todos los dispositivos necesarios fueron activados con el objetivo de garantizar el desarrollo de la transmisión de mando.
La preocupación aumentó después de conocerse información relacionada con explosivos y otras posibles amenazas detectadas en la ciudad. Las autoridades nacionales y regionales han venido coordinando los operativos y revisando los escenarios de riesgo para evitar que grupos armados o estructuras criminales puedan ejecutar acciones violentas aprovechando la concentración de funcionarios, invitados internacionales y ciudadanos.
El dispositivo también contempla medidas frente a eventuales bloqueos, disturbios o actos vandálicos. Las autoridades buscan mantener despejados los principales corredores de movilidad y reforzar los controles en puntos considerados sensibles, mientras inteligencia y Fuerza Pública permanecen en alerta ante cualquier movimiento sospechoso.
La posesión de Abelardo De la Espriella como presidente de Colombia tendrá así uno de los mayores despliegues de seguridad registrados recientemente en Cali. A pocas horas de la ceremonia del 7 de agosto, el Ministerio de Defensa sostiene que las amenazas están siendo tomadas con máxima seriedad, pero asegura que están desplegadas las capacidades necesarias para garantizar la seguridad durante el histórico acto de transmisión del poder presidencial.