A menos de tres semanas de la primera vuelta presidencial del 31 de mayo, aumentaron las preocupaciones por las garantías electorales en Colombia. Durante una comisión realizada en Manizales, candidatos y sectores políticos denunciaron presunta intervención política, desinformación y falta de transparencia en el proceso electoral.
El Gobierno, encabezado por el ministro del Interior, Armando Benedetti, rechazó las acusaciones y aseguró que se han reforzado las medidas de seguridad para proteger a candidatos y votantes. Las autoridades informaron que más de 11.400 integrantes de la Fuerza Pública participan en operativos y acompañamientos electorales en distintas regiones del país.
La Misión de Observación Electoral (MOE) advirtió que aumentó el número de municipios en riesgo extremo por violencia, presión de grupos armados y campañas de desinformación. Además, la entidad alertó sobre discursos que podrían afectar la confianza en los resultados de las elecciones y reportó decenas de denuncias relacionadas con corrupción electoral y posible fraude.
