Alias Carlos Pesebre, uno de los integrantes de las estructuras criminales del Valle de Aburrá que participó en el polémico evento conocido como “tarimazo” junto al presidente Gustavo Petro, aseguró que fue utilizado con fines políticos durante ese encuentro público.
El evento generó una fuerte controversia nacional luego de que varios jefes de organizaciones criminales, entre ellos alias Carlos Pesebre, compartieran escenario con representantes del Gobierno en el marco de los diálogos de paz urbana. La presencia de estos cabecillas provocó críticas de sectores políticos y sociales que cuestionaron el protagonismo otorgado a personas condenadas por delitos graves.
Según las declaraciones atribuidas a Carlos Pesebre, su aparición en la tarima habría sido aprovechada dentro de una estrategia política, mientras él considera que su participación fue presentada de una manera diferente a lo que realmente ocurrió. Sus afirmaciones abren nuevamente el debate sobre el manejo de los procesos de negociación con estructuras criminales.
El llamado “tarimazo” se convirtió en uno de los episodios más polémicos de la política de paz urbana del Gobierno Petro. Mientras el Ejecutivo defiende estos espacios como parte de una estrategia para reducir la violencia, sus críticos advierten sobre el riesgo de dar reconocimiento público a líderes de grupos ilegales sin resultados concretos verificables.
La polémica continúa alrededor del papel de los actores criminales dentro de estos procesos y sobre los límites entre una negociación de paz, la búsqueda de sometimiento a la justicia y la exposición política de personas condenadas.