La posibilidad de una liquidación de Air-e ha desatado una fuerte confrontación entre los gremios energéticos y el Gobierno nacional, debido a las implicaciones que tendría para la estabilidad del sistema eléctrico y la continuidad del servicio en la región Caribe.
El Comité Intergremial de Energía y Gas, integrado por Andesco, Acolgen, Andeg, Asocodis, Ser Colombia, Naturgas y ACP, calificó como una decisión “apresurada y no fundamentada” el anuncio del presidente Gustavo Petro sobre el futuro de la empresa intervenida.
Los gremios insistieron en que, antes de contemplar una liquidación, es necesario estructurar una solución empresarial que garantice la continuidad del servicio y el manejo de las obligaciones acumuladas. Advirtieron que Air-e atiende aproximadamente el 11,3 % de la demanda nacional de energía y mantiene deudas cercanas a los $2,7 billones con agentes del mercado eléctrico.
Según las organizaciones, una decisión sin una solución estructural previa podría afectar la cadena de pagos del sector, comprometer la liquidez de otros agentes y aumentar los riesgos para la confiabilidad del Sistema Eléctrico Nacional.
Por su parte, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, respondió que el modelo de intervención aplicado a Air-e desde hace más de un año tiene fines liquidatorios y que cualquier decisión definitiva requerirá estudios que probablemente serán asumidos por el próximo Gobierno.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, expresó su preocupación por el futuro del servicio de energía en la región y aseguró que la discusión principal debe centrarse en quién garantizará la prestación del servicio en Atlántico, Magdalena y La Guajira.
Los gremios hicieron un llamado a los organismos de control para que ejerzan vigilancia preventiva sobre el proceso y reiteraron su disposición para trabajar en una solución estructural que permita preservar la estabilidad del sistema energético del país.
