El Gobierno prevé firmar la norma el 30 de noviembre para establecer las coordenadas oficiales del archipiélago y reforzar la posición de Colombia en el Caribe.
El presidente Abelardo de la Espriella anunció que el próximo 30 de noviembre expedirá un decreto para establecer las líneas de base marítimas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. La medida busca formalizar mediante coordenadas oficiales los puntos de referencia desde los cuales se miden los espacios marítimos del archipiélago, en medio de la histórica controversia territorial entre Colombia y Nicaragua.
Durante una alocución realizada el domingo 18 de octubre desde un buque de la Armada Nacional, el mandatario afirmó que su Gobierno defenderá la soberanía colombiana sobre el territorio insular y sus espacios marítimos. “Colombia no cede una milla náutica, no cede un arrecife y no abandona a sus pescadores”, manifestó, al insistir en que el Estado debe garantizar una presencia efectiva en el Caribe occidental.
De la Espriella explicó que la Ley 10 de 1978 estableció la obligación de trazar las líneas de base, pero mientras las correspondientes al territorio continental se formalizaron en 1984, las del archipiélago quedaron pendientes. Según el mandatario, el decreto permitirá incorporar las coordenadas a las cartas náuticas oficiales de Colombia y precisar técnicamente las referencias marítimas del territorio arrecifal.
El anuncio también reavivó el debate sobre el fallo de 2012 de la Corte Internacional de Justicia, que reconoció la soberanía colombiana sobre San Andrés, Providencia, Santa Catalina y varios cayos, pero estableció una delimitación marítima que otorgó espacios oceánicos a Nicaragua. La iniciativa del Gobierno deberá analizarse a la luz del derecho internacional y de las decisiones judiciales aplicables a la controversia entre ambos países.
Además de la expedición del decreto, el presidente anunció medidas para fortalecer la presencia de la Armada, proteger a los pescadores artesanales y promover inversiones en infraestructura portuaria y conexiones marítimas. También planteó convertir a San Andrés en un centro logístico del Caribe, con el propósito de impulsar el empleo, la actividad naviera y el desarrollo económico de las comunidades del archipiélago.