Estados Unidos anunció que a partir de este viernes 24 de julio aplicará un arancel del 12,5 % a la mayoría de las importaciones procedentes de Colombia, como parte de una nueva política comercial impulsada por el gobierno del presidente Donald Trump para combatir el trabajo forzoso en las cadenas globales de suministro.
La medida afectará a los países que, según la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), no han adoptado o aplicado de manera suficiente normas para impedir el ingreso de productos elaborados mediante trabajo forzoso. Las naciones que sí cumplan esos requisitos estarán sujetas a un arancel del 10 %, mientras que las demás, entre ellas Colombia, enfrentarán una tarifa del 12,5 %.
El nuevo gravamen reemplaza el arancel temporal del 10 % que expiraba este jueves y hace parte de una estrategia de la administración Trump para mantener su política comercial tras decisiones judiciales que limitaron anteriores medidas arancelarias. La Casa Blanca sostiene que la iniciativa busca fortalecer el cumplimiento de estándares laborales internacionales y proteger la industria estadounidense.
La decisión podría impactar las exportaciones colombianas hacia el mercado estadounidense y generar preocupación entre los sectores productivos del país, debido al posible aumento de costos para los compradores en Estados Unidos y la pérdida de competitividad de varios productos nacionales.
