La Fiscalía General de la Nación compulsó copias para que se investigue al presidente Gustavo Petro por la divulgación de información contenida en la historia clínica de Kevin Acosta, el niño de siete años que falleció tras enfrentar problemas en el acceso al tratamiento para la hemofilia. La decisión busca establecer si la revelación de datos médicos reservados pudo constituir una conducta con relevancia penal.
El caso se originó luego de que el mandatario hiciera públicas partes de la historia clínica del menor durante una intervención oficial, situación que generó fuertes cuestionamientos de expertos en derecho, organizaciones y la familia del niño, quienes sostienen que se vulneró el derecho a la confidencialidad de la información médica. Incluso, previamente ya habían sido presentadas denuncias ante la Comisión de Acusación de la Cámara por estos hechos.
La investigación deberá determinar cómo la historia clínica llegó hasta el presidente y si existió una cadena irregular de acceso y divulgación de un documento protegido por la ley. Paralelamente, la Fiscalía mantiene abiertas otras líneas de investigación relacionadas con la presunta manipulación y circulación de ese expediente clínico antes de hacerse público.
El caso de Kevin Acosta ha desatado un amplio debate nacional sobre la protección de los datos sensibles de los pacientes y las responsabilidades de los funcionarios públicos frente al manejo de información médica reservada. Mientras avanzan las investigaciones, la muerte del menor continúa siendo objeto de procesos judiciales y disciplinarios relacionados con la atención que recibió dentro del sistema de salud colombiano.