El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella anunció nuevas medidas para atender la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia y dejó graves afectaciones en Cali, Pereira, Chocó, Manizales y otras zonas del occidente del país. El mandatario se desplazó a algunas de las regiones más golpeadas y encabezó la coordinación de las labores de rescate y asistencia a los damnificados.
En Cali, uno de los puntos más afectados, el Gobierno reportó cerca de 5.000 viviendas averiadas o colapsadas, 35 personas fallecidas, alrededor de 700 heridos, tres hospitales colapsados y otros 18 con afectaciones. Además, 188 personas permanecían desaparecidas. Para reforzar las labores de búsqueda fueron destinados 228 rescatistas, equipos caninos y 105 ingenieros militares. También se anunció un subsidio para los damnificados que necesiten recuperar sus viviendas.
En Pereira, el Gobierno anunció el envío de combustible, plantas eléctricas para hospitales y una planta de 250 caballos de fuerza para el Hospital Santa Mónica. También serán enviados carrotanques para atender los problemas de suministro de agua. En Chocó, donde se registraron más de 1.400 afectados, se coordinará el traslado de pacientes heridos hacia Medellín para recibir atención médica especializada y se entregarán subsidios de vivienda a las familias damnificadas.
La respuesta también contempla recursos de cooperación internacional para la recuperación de las zonas afectadas. El Banco Mundial anunció una donación de 200.000 dólares para la evaluación de daños, mientras el BID dispuso 500.000 dólares en donación y cooperación técnica. A esto se suman 50 millones de dólares anunciados por la CAF. El Gobierno declaró la emergencia nacional y aseguró que mantendrá el despliegue institucional mientras continúan las labores de rescate, atención humanitaria y reconstrucción.