En su último mensaje como presidente, Gustavo Petro lanzó fuertes críticas al gobierno entrante de Abelardo De la Espriella, mientras la vicepresidenta saliente, Francia Márquez, mantuvo un perfil bajo en la recta final de la administración.
El presidente saliente Gustavo Petro cerró su mandato con un discurso de fuerte contenido político en el que defendió las reformas impulsadas durante su administración y cuestionó el rumbo que tomará el país bajo el gobierno del presidente electo Abelardo De la Espriella. En su intervención, Petro hizo un llamado a sus seguidores para mantenerse movilizados en defensa de los cambios promovidos durante los últimos cuatro años.
Durante su alocución, el mandatario insistió en que las reformas sociales no deben ser desmontadas por la nueva administración y aseguró que continuará participando en el debate político desde la oposición. El discurso reflejó la profunda polarización que ha marcado la transición presidencial y anticipa un escenario de confrontación política entre el gobierno entrante y el movimiento que lidera Petro.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue el bajo perfil de la vicepresidenta Francia Márquez, quien llegó al final del cuatrienio distanciada políticamente del presidente. Según el informe, Márquez terminó su mandato sin el Ministerio de la Igualdad y con una participación pública mucho más limitada que al inicio del Gobierno, centrando sus últimas actividades en asuntos relacionados con la cooperación internacional.
Con el fin del mandato de Petro y la posesión de Abelardo De la Espriella este 7 de agosto, Colombia inicia una nueva etapa política marcada por un cambio de rumbo en temas de seguridad, economía y relaciones internacionales. Mientras el nuevo Gobierno prepara sus primeras medidas, Petro se perfila como una de las principales voces de la oposición en el escenario nacional.