La tensión en Oriente Medio volvió a escalar este domingo luego de que Irán lanzara ataques con drones y misiles contra Baréin y Kuwait, en respuesta a los recientes bombardeos de Estados Unidos sobre territorio iraní. La ofensiva marca un nuevo episodio en el conflicto y aumenta el riesgo de una expansión regional de la guerra.
De acuerdo con las autoridades iraníes, la operación fue una represalia directa por los ataques estadounidenses contra instalaciones militares de la República Islámica. Mientras tanto, Baréin y Kuwait activaron sus sistemas de defensa aérea y reportaron impactos limitados, sin que hasta el momento se hayan confirmado víctimas mortales de consideración.
Además de la respuesta militar, Teherán advirtió que las negociaciones para alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto podrían quedar completamente paralizadas si Washington mantiene sus operaciones militares. La nueva escalada genera preocupación internacional por el impacto que podría tener sobre la estabilidad del Golfo Pérsico, el comercio mundial y el suministro de petróleo.
