El senador y excandidato presidencial Iván Cepeda lanzó este lunes 3 de agosto una nueva advertencia al presidente electo Abelardo De La Espriella, a pocos días de su posesión prevista para el próximo 7 de agosto. Cepeda sostuvo que De La Espriella debería renunciar a su ciudadanía estadounidense para, según su interpretación, ser reconocido como jefe de Estado “plenamente legítimo”.
Cepeda aseguró que la doble ciudadanía constituiría un impedimento que podría ser subsanado mediante la renuncia a la nacionalidad estadounidense. Además, argumentó que quien ejerza la jefatura del Estado colombiano debe mantener una lealtad “exclusiva e inequívoca” con Colombia y su soberanía. Se trata de la posición expresada por el dirigente del Pacto Histórico, en medio de la controversia política previa al cambio de Gobierno.
El excandidato también anunció que desde la oposición defenderán las políticas sociales impulsadas durante el Gobierno de Gustavo Petro y rechazó cualquier eventual injerencia extranjera en los asuntos internos del país. Asimismo, cuestionó el lenguaje que atribuye al próximo mandatario y advirtió que la oposición continuará actuando dentro de los mecanismos democráticos. Cepeda insistió, además, en diferenciar las movilizaciones ciudadanas de cualquier acción violenta.
Afirmó que su sector ha condenado la violencia armada y aseguró que las actividades convocadas para el 7 de agosto tendrán carácter pacífico. Según explicó, están previstas concentraciones en Bogotá, Cali y Barranquilla.En Barranquilla, Cepeda señaló que la concentración se realizará en el sector de la carrera Cuarta con la calle Murillo, con presencia de organizaciones sociales y dirigentes políticos.
En Cali se anunció otra concentración en Puerto Resistencia, mientras que en Bogotá integrantes del Pacto Histórico realizarán un acto en la Plaza Núñez, dentro de las instalaciones del Capitolio Nacional. La controversia se produce en la antesala de la posesión presidencial del 7 de agosto, que tendrá lugar en Cali. De La Espriella se prepara para asumir el Gobierno mientras sectores de la oposición elevan cuestionamientos políticos y jurídicos alrededor del inicio de su mandato