La primera victoria política de cualquier presidente electo está en la conformación de las mesas directivas de Senado y Cámara. Habitualmente, basta un guiño de quien va a llegar a la Casa de Nariño, por alguno de los candidatos en competencia, para que las mayorías se consoliden de forma milimétrica en el Legislativo.
Sin embargo, en esta oportunidad, hay una puja por la Presidencia del Senado entre Alfredo Deluque, el candidato que impulsa Abelardo De La Espriella, y Honorio Henríquez, del Centro Democrático, que cuenta con el respaldo del expresidente Álvaro Uribe.
De La Espriella apoya de forma decidida a Deluque, el senador guajiro de La U, quien estuvo inmerso en la campaña del Tigre. En medio de la competencia electoral, De La Espriella rechazó abierta y constantemente el respaldo de la clase política tradicional, pero se podría decir que lo ocurrido con Deluque fue una excepción. En ese sentido, el ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, quien conoce cómo opera el Congreso al detalle, dado que fue senador, busca consolidar un bloque con los distintos partidos para garantizar la elección de Deluque, el próximo 20 de julio. No obstante, al objetivo del gobierno entrante de elegir a Deluque, le surgió una competencia, según fuentes consultadas,
A siete días de la instalación del Congreso, el Centro Democrático, con la segunda bancada más numerosa en el Senado (17 curules) luego del Pacto Histórico (25 escaños), impulsa el nombre del senador Honorio Henríquez. El dirigente samario cuenta con el apoyo del expresidente Álvaro Uribe. Eso quiere decir que aunque el Centro Democrático se declaró partido de gobierno para apoyar las iniciativas de Abelardo De La Espriella en el Congreso, al igual que lo hizo Cambio Radical y lo hará La U, en la elección de las mesas directivas habría diferencias.
