La decisión del presidente Gustavo Petro de otorgar la Orden de Boyacá al ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, desató una fuerte ola de críticas desde distintos sectores políticos y sociales. Los cuestionamientos se producen en medio de la persistente crisis del sistema de salud y de los reclamos por el acceso a medicamentos y la atención de los pacientes.

El mandatario defendió la gestión de Jaramillo y aseguró que su administración ha impulsado importantes avances en salud preventiva, razón por la cual consideró que el funcionario merece la máxima condecoración civil del país. Petro también ha rechazado las acusaciones contra el ministro y ha insistido en que su labor ha permitido salvar miles de vidas.

Sin embargo, dirigentes de oposición, analistas y usuarios en redes sociales calificaron la distinción como inoportuna. Algunos la denominaron incluso “la condecoración de la infamia”, al considerar que el reconocimiento ignora las dificultades que enfrenta el sistema de salud y el aumento de las quejas de pacientes por demoras en la atención y entrega de medicamentos.

La Orden de Boyacá es una de las más altas distinciones que concede el Estado colombiano a personas que, según el Gobierno, han prestado servicios destacados a la Nación. No obstante, la entrega de este reconocimiento a Jaramillo ha reavivado el debate sobre la gestión del Ministerio de Salud y el rumbo de la reforma impulsada por el Gobierno nacional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Reset password

Enter your email address and we will send you a link to change your password.

Get started with your account

to save your favourite homes and more

Sign up with email

Get started with your account

to save your favourite homes and more

By clicking the «SIGN UP» button you agree to the Terms of Use and Privacy Policy
Powered by Estatik