La senadora y precandidata presidencial Paloma Valencia volvió a generar debate nacional tras modificar su posición sobre una eventual extradición del presidente Gustavo Petro. Días después de afirmar que una solicitud de ese tipo podría interpretarse como persecución política, la dirigente del Centro Democrático aseguró que sí respaldaría una extradición si existieran pruebas y decisiones judiciales que la sustentaran.
El cambio de postura ocurrió luego de fuertes críticas desde distintos sectores políticos y redes sociales, donde cuestionaron la contradicción en sus declaraciones. Valencia explicó que su posición actual se basa en el respeto a la justicia y a los tratados internacionales, aclarando que cualquier decisión debería depender exclusivamente de procesos legales y no de intereses políticos.
La controversia aumentó el ambiente de confrontación entre sectores oficialistas y de oposición en medio del inicio de la campaña presidencial de 2026. Mientras seguidores de Valencia defendieron su aclaración, dirigentes cercanos al Gobierno acusaron a la senadora de promover discursos que aumentan la polarización política en el país.
