Las fuerzas rusas aumentaron en las últimas horas los bombardeos sobre distintas ciudades de Ucrania lanzando mas de 800 drones contra 20 regiones de Ucrania en uno de sus ataques más masivos de la guerra que ha dejado por lo menos seis muertos, nuevos daños en infraestructura y afectaciones civiles en varias regiones del país. Los ataques se concentraron principalmente en zonas estratégicas del este y sur ucraniano, en medio de un escenario de alta tensión militar.
La ofensiva ocurre mientras el presidente estadounidense Donald Trump volvió a mencionar la posibilidad de impulsar negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz entre Moscú y Kiev. Sus declaraciones generaron reacciones internacionales debido al impacto político que tendría una eventual mediación de Estados Unidos en el conflicto que ya supera varios años de enfrentamientos armados.
Por su parte, el Gobierno ucraniano reiteró que mantendrá su posición de defensa territorial y aseguró que no aceptará acuerdos que impliquen ceder soberanía. Las autoridades de Kiev insistieron en que cualquier negociación debe garantizar la retirada de tropas rusas y el respeto a las fronteras internacionales reconocidas.
