Pereira continúa enfrentando una grave emergencia 72 horas después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país. La ciudad evidencia daños en edificaciones, fachadas y establecimientos comerciales, mientras algunas estructuras permanecen en riesgo de colapso y deberán ser demolidas por seguridad.
El panorama también está marcado por restricciones a la movilidad. El toque de queda se mantiene durante la noche en el centro de Pereira y en sectores específicos, con el propósito de facilitar el desplazamiento de ambulancias, bomberos, organismos de socorro y equipos que participan en las labores de emergencia y rescate.
A la emergencia se suman problemas en los servicios públicos. Algunos sectores de la ciudad permanecen sin energía eléctrica y también se reportan zonas sin conexión a internet, mientras la actividad hotelera continúa limitada debido a las afectaciones ocasionadas por el fuerte movimiento telúrico.
Este jueves se cumplen las primeras 72 horas desde el terremoto, un periodo considerado crítico para las labores de búsqueda de personas que puedan permanecer atrapadas bajo los escombros. Los organismos de socorro continúan trabajando en diferentes puntos de Pereira, mientras la magnitud de los daños y las necesidades de la población damnificada siguen quedando al descubierto.