El presidente Gustavo Petro lanzó duras declaraciones contra el exalcalde de Barranquilla Alejandro Char, generando una nueva tormenta política en el país. A través de sus intervenciones públicas, el mandatario cuestionó presuntos vínculos del entorno familiar de Char con el paramilitarismo, lo que encendió el debate nacional y reactivó tensiones entre sectores políticos.
Las palabras del jefe de Estado no pasaron desapercibidas y rápidamente provocaron reacciones tanto de aliados como de opositores. Mientras algunos respaldan la postura de Petro y piden investigaciones más profundas, otros califican sus declaraciones como irresponsables y sin pruebas contundentes, advirtiendo sobre el impacto que este tipo de acusaciones puede tener en la estabilidad institucional.
Por su parte, Alejandro Char y su entorno han rechazado categóricamente las afirmaciones, asegurando que se trata de ataques políticos sin fundamento. El exmandatario barranquillero ha defendido su trayectoria pública y ha insistido en que su gestión ha estado enfocada en el desarrollo de la ciudad, alejándose de cualquier vínculo con hechos ilegales.
Este nuevo enfrentamiento evidencia la creciente polarización política en Colombia, especialmente en un contexto donde las redes sociales amplifican cada declaración. Analistas advierten que este tipo de choques podría influir en el clima electoral y en la percepción ciudadana frente a los líderes políticos, en un momento clave para el país.
