Colombia volvió a encender las alarmas por el riesgo de un posible apagón, debido a las advertencias sobre la capacidad del sistema eléctrico para enfrentar condiciones climáticas adversas y una eventual reducción en la generación de energía.
La principal preocupación está relacionada con la llegada del fenómeno de El Niño, que podría reducir los niveles de los embalses utilizados para la generación hidroeléctrica, una de las principales fuentes de energía del país. Además, expertos han señalado retos en infraestructura, disponibilidad de gas y retrasos en algunos proyectos energéticos.
El Gobierno ha planteado medidas preventivas para evitar una crisis de abastecimiento, entre ellas acciones de ahorro energético, impulso a nuevas fuentes de generación y estrategias para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico nacional.
La situación también genera preocupación en la región Caribe, donde usuarios han reportado dificultades relacionadas con el servicio de energía y cortes prolongados en algunos sectores. Las autoridades y empresas del sector mantienen seguimiento permanente para evitar afectaciones mayores.
