El presidente Abelardo de la Espriella confirmó la declaratoria de emergencia nacional en Colombia, luego del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país y dejó una grave afectación en varias regiones. La decisión busca fortalecer y agilizar la respuesta del Estado frente a la tragedia.
La declaratoria permitirá al Gobierno coordinar de manera extraordinaria las labores de atención, rescate, asistencia humanitaria y recuperación en los territorios más afectados. El Ejecutivo mantiene activo el Puesto de Mando Unificado y ha desplegado funcionarios y organismos de emergencia para atender las necesidades de la población.
Entre las zonas con mayores daños se encuentran Risaralda, Valle del Cauca y Chocó, donde se reportan víctimas mortales, personas heridas y afectaciones importantes en viviendas, edificios, vías y otros servicios esenciales. Las autoridades continúan actualizando el balance mientras avanzan las labores de búsqueda y atención.
El Gobierno también anunció medidas de apoyo para los damnificados y gestiones para conseguir recursos adicionales destinados a la reconstrucción. El Banco Mundial, por su parte, anunció una posible financiación de US$450 millones para contribuir a la respuesta ante la emergencia.