El Gobierno de Qatar condenó enérgicamente el ataque con misiles lanzado por Irán contra la base aérea de Al Udeid, donde operan fuerzas estadounidenses, y calificó la acción como una violación de su soberanía y del derecho internacional. Las autoridades aseguraron que sus sistemas de defensa aérea interceptaron los proyectiles y confirmaron que se reservan el derecho de responder de manera proporcional conforme a las normas internacionales.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores qatarí señaló que el país no aceptará acciones que pongan en riesgo la seguridad de su territorio y de su población. Asimismo, indicó que la base había sido evacuada parcialmente como medida preventiva y que no se reportaron víctimas tras el ataque, gracias a las medidas de seguridad adoptadas con antelación.
El bombardeo forma parte de una nueva escalada del conflicto entre Irán y Estados Unidos. Además de Qatar, Irán reivindicó ataques contra instalaciones militares estadounidenses ubicadas en Baréin y Kuwait, mientras Washington intensificó sus operaciones contra objetivos estratégicos iraníes, elevando la tensión en toda la región del Golfo Pérsico.
La comunidad internacional sigue con preocupación la evolución de la crisis, debido al riesgo de que el enfrentamiento derive en un conflicto regional de mayor escala. Analistas advierten que la continuidad de los ataques podría afectar la seguridad del estrecho de Ormuz y el suministro mundial de petróleo, con consecuencias para la economía global.
