Rodrigo Londoño Echeverry, alias Timochenko, volvió al centro de la controversia tras conocerse detalles de una audiencia reservada ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), realizada el 14 de septiembre de 2019, en la que habló sobre la práctica del secuestro por parte de las Farc. El excomandante guerrillero sostuvo que estos hechos fueron utilizados como una fuente de financiación para el proyecto político de la organización armada.
Durante su intervención, Timochenko cuestionó las cifras relacionadas con los secuestros atribuidos a las Farc y afirmó que algunas de ellas habían sido infladas. Según su explicación, la guerrilla no fue creada para secuestrar ni para enriquecerse, sino que recurrió a esta práctica como mecanismo para financiar su actividad política y militar durante el conflicto armado.
El exjefe de las Farc también aseguró que, según las normas internas de la organización, los comandantes no se enriquecían con los recursos obtenidos mediante los secuestros. Como ejemplo, relató el caso de un integrante del Frente 21, identificado como Caicedo, quien habría sido descubierto apropiándose de dinero de un secuestro y posteriormente sometido a un proceso disciplinario interno.
Las declaraciones han generado fuertes cuestionamientos por la manera en que Timochenko abordó uno de los episodios más dolorosos del conflicto colombiano, especialmente por el intento de contextualizar y relativizar la magnitud del secuestro. El tema cobra relevancia además después de que la JEP impusiera sanciones a integrantes del antiguo Secretariado de las Farc por su responsabilidad en esta práctica.