El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo de inversión de Corea del Sur para impulsar un megaproyecto de gas natural licuado en Alaska, con un valor estimado de US$54.000 millones. La iniciativa contempla la construcción de un gasoducto de aproximadamente 1.300 kilómetros que conectaría los yacimientos del norte de Alaska con una terminal de exportación.
El proyecto Alaska LNG busca ampliar la capacidad de Estados Unidos para exportar gas hacia mercados de Asia, especialmente Corea del Sur, Japón y otros países de la región. Sin embargo, autoridades surcoreanas señalaron que la participación financiera aún debe pasar por evaluaciones de viabilidad comercial y procesos legales antes de una decisión definitiva.
La iniciativa ha generado dudas entre analistas debido a sus altos costos, la competencia con otros proyectos de gas y los desafíos para garantizar su rentabilidad. Mientras la Casa Blanca destaca el potencial económico y la generación de empleos, críticos del proyecto advierten que todavía existen aspectos financieros pendientes para su ejecución.