El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) anunció un plan de respuesta de emergencia para brindar asistencia a cerca de 234.000 niños y niñas afectados por los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela. La organización busca garantizar acceso a agua potable, atención médica, protección infantil, apoyo psicosocial y espacios seguros para los menores que resultaron impactados por la tragedia.
La agencia humanitaria advirtió que los sismos agravaron la situación de miles de familias que ya enfrentaban condiciones de vulnerabilidad. Además, informó que el primer cargamento de ayuda internacional ya llegó al país con suministros médicos, artículos de higiene, equipos para agua y saneamiento, así como carpas para atender a las comunidades más afectadas.
UNICEF hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para fortalecer la financiación de las operaciones de emergencia, al señalar que millones de personas permanecen afectadas por el desastre y que los niños son uno de los grupos con mayor riesgo. La organización continuará trabajando junto a las autoridades venezolanas y otros organismos humanitarios para ampliar la cobertura de la asistencia durante las próximas semanas.
