El brigadier general Federico Mejía dejó oficialmente su cargo como comandante del Centro de Educación y Doctrina del Ejército y pasó a desempeñarse como jefe de Estado Mayor del Comando General de las Fuerzas Militares. El movimiento se oficializó este lunes 31 de agosto, en medio de la investigación que adelanta la Fiscalía en su contra.
Mejía es investigado por su presunta responsabilidad en la liberación de un hombre señalado como narcotraficante, ocurrida el 31 de enero de 2024 en El Plateado, zona rural de Argelia, Cauca. Según la investigación, cuando se desempeñaba como comandante del Comando Específico del Cauca, habría ordenado que el capturado y la droga incautada fueran devueltos.
La Fiscalía General de la Nación tiene prevista una imputación de cargos contra el oficial por los delitos de prevaricato por acción, favorecimiento, falsedad ideológica en documento público y fraude procesal. La audiencia todavía no tiene fecha definida y deberá realizarse ante la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, debido al fuero que tiene como general de la República.
Aunque continuará activo dentro de las Fuerzas Militares, el nuevo cargo de Mejía será de carácter administrativo y no tendrá responsabilidades directas de comando o dirección. El Comando General señaló que la decisión busca garantizar la continuidad del servicio mientras avanzan las actuaciones judiciales y reiteró el respeto por el debido proceso y la presunción de inocencia.