El presidente Abelardo de la Espriella ordenó al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) poner fin a las llamadas “zonas de confort” para personas privadas de la libertad que, según el Gobierno, continúan delinquiendo y coordinando actividades criminales desde las cárceles. La decisión fue anunciada este martes 25 de agosto.
Como parte de la medida, el mandatario anunció el traslado de 20 presos que permanecían recluidos en Barranquilla hacia establecimientos penitenciarios de Bogotá. De acuerdo con la información entregada por el presidente, diez estaban detenidos en estaciones de Policía y otros diez permanecían en la Cárcel Distrital de Alto Poder Criminal de Barranquilla.
Entre los trasladados figuran personas señaladas de pertenecer a estructuras criminales como Los Costeños y Los Pepes. El Gobierno indicó que el operativo se desarrolla con máximas medidas de seguridad y apoyo de la Fuerza Pública para evitar posibles fugas, rescates o atentados durante el traslado.
La orden establece además que, después de llegar a Bogotá, los 20 internos serán redistribuidos durante los siguientes 15 días en diferentes establecimientos penitenciarios del país, de acuerdo con las decisiones de seguridad que adopte el Inpec. La medida hace parte del enfoque de mano dura que De la Espriella ha planteado para impedir que las estructuras criminales continúen operando desde las cárceles.