El presidente Abelardo de la Espriella y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, culminaron este martes en Barranquilla una reunión que marca un nuevo capítulo en las relaciones entre Colombia y Estados Unidos. El encuentro dejó una hoja de ruta denominada los “Acuerdos de Barranquilla”, con compromisos en materia de seguridad, recuperación económica y cooperación bilateral.
Uno de los principales anuncios fue la incorporación de Colombia al Escudo de las Américas, una estrategia impulsada por Estados Unidos para fortalecer la coordinación regional contra organizaciones criminales y el narcotráfico. De la Espriella aseguró que el país ya entró en operación y que cumplirá plenamente con las responsabilidades derivadas de esta alianza.
El segundo eje está relacionado con el fortalecimiento de la seguridad. Colombia busca ampliar la cooperación con Washington mediante inteligencia, equipos, drones, radares y otras herramientas para combatir a las organizaciones dedicadas al narcotráfico y el crimen organizado. Rubio, por su parte, confirmó que ambos países trabajan en nuevas formas de cooperación entre las fuerzas de seguridad.
En el frente económico, los gobiernos también acordaron avanzar en nuevas oportunidades de inversión y cooperación en sectores estratégicos, entre ellos los minerales críticos y la energía nuclear civil. La agenda contempla además medidas para impulsar la recuperación económica y la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto registrado en Colombia en agosto.
Finalmente, ambos gobiernos abordaron asuntos relacionados con migración, cooperación fronteriza y el papel de Colombia en la seguridad del hemisferio. De la Espriella también planteó a Rubio la reapertura del consulado estadounidense en Barranquilla. El encuentro representa un evidente acercamiento entre Bogotá y Washington después del deterioro de las relaciones durante el gobierno de Gustavo Petro.