El presidente Abelardo De la Espriella firmó un decreto mediante el cual se levanta la suspensión de los permisos para el porte de armas de fuego en Colombia, una medida que modifica las restricciones que habían estado vigentes durante los últimos años.
La decisión establece cambios en las condiciones para quienes cuentan con autorización legal para portar armas y hace parte de la política de seguridad impulsada por el Gobierno Nacional. La medida busca, según la administración, establecer nuevas reglas frente al acceso y porte autorizado de armas de fuego.
El decreto también contempla que las autoridades mantengan los controles correspondientes sobre las personas que soliciten o tengan permisos para el porte de armas. La autorización continuará estando sometida a los requisitos y procedimientos establecidos por la legislación colombiana.
La medida genera expectativa por su impacto en materia de seguridad y orden público, así como por las reacciones que pueda provocar entre sectores que defienden un mayor control sobre las armas de fuego. El Gobierno deberá explicar el alcance de la decisión y las condiciones bajo las cuales comenzará a aplicarse.