Tras una votación dividida de su Junta Directiva, Cuatro integrantes respaldaron mantenerla sin cambios, mientras que otros tres propusieron aumentarla al 12,50 %. La decisión busca contener las presiones inflacionarias que afectan la economía colombiana. Uno de los principales factores considerados fue la inflación anual, que alcanzó el 6,3 % en septiembre.
Aunque la inflación básica bajó ligeramente al 6 %, las expectativas de los analistas para el cierre de 2026 aumentaron al 6,9 %. Además, el posible impacto del fenómeno de El Niño sobre los precios de los alimentos y la energía genera preocupación entre las autoridades monetarias. La Junta también advirtió señales de desaceleración económica durante el tercer trimestre, con un menor dinamismo del consumo y un desempeño débil de sectores como la industria manufacturera y el comercio minorista.
Asimismo, señaló que la situación de las finanzas públicas será determinante para la evolución económica del país.La decisión significa que los créditos podrían continuar costosos para los hogares y las empresas, mientras el Banco busca llevar la inflación hacia su meta del 3 %. Por ahora, no hay una fecha confirmada para reducir las tasas, pues las próximas decisiones dependerán del comportamiento de los precios, la actividad económica y los riesgos fiscales y climáticos