Un juez de Bogotá ordenó su restitución en un plazo máximo de 48 horas. La medida fue cumplida entre el 29 y el 30 de octubre, tras una controversia nacional sobre la decisión de desmontar estos elementos. La orden judicial surgió de varias acciones de tutela que denunciaron posibles vulneraciones de derechos fundamentales.
El juez amparó la libertad de expresión, el acceso a la cultura, la educación y la memoria histórica, y determinó que el retiro de las piezas debía contar con una justificación técnica y curatorial debidamente sustentada. Entre los elementos restituidos figuran objetos y documentos relacionados con el proceso de paz, la historia política colombiana, los movimientos feministas y las reivindicaciones de la población LGBTIQ+.
Estas piezas habían sido retiradas en medio de la polémica por la orientación cultural del Gobierno y las críticas a los contenidos de algunas exposiciones. Aunque las salas ya están habilitadas para los visitantes, el espacio denominado Fuerza, fe y sustancia permanece cerrado temporalmente mientras finalizan los trabajos de montaje. La decisión judicial no impide futuras modificaciones de las exposiciones, pero exige que estén respaldadas por criterios técnicos, curatoriales y procedimientos institucionales.