Ofelia Hernández Salas, detenida en México en 2023 y posteriormente extraditada a Estados Unidos, fue sentenciada por encabezar una organización dedicada al tráfico de personas en la frontera. Las autoridades estadounidenses la identificaron como líder de una estructura criminal que operó durante varios años trasladando migrantes de manera ilegal.
Según la investigación, la organización tenía una operación constante y bien coordinada para movilizar personas desde México hacia territorio estadounidense. La red obtenía grandes ganancias económicas mediante el cobro a migrantes que buscaban cruzar la frontera de forma irregular.
Las autoridades calificaron a la organización como “prolífica” debido al alcance y duración de sus actividades. El caso forma parte de los esfuerzos conjuntos entre México y Estados Unidos para combatir las redes de tráfico humano y desarticular organizaciones criminales dedicadas al contrabando de migrantes.
