Estados Unidos implementará desde el próximo 3 de noviembre una nueva declaración sanitaria obligatoria para todas las personas que viajen en avión desde el extranjero hacia su territorio. El documento deberá certificar que el pasajero no estuvo en la República Democrática del Congo durante los 21 días anteriores al embarque, como parte de las medidas preventivas frente al brote de ébola. La exigencia aplicará sin importar la nacionalidad del viajero e incluirá a ciudadanos estadounidenses, residentes permanentes y extranjeros.
También cubrirá a quienes hagan escala en Estados Unidos antes de continuar hacia otro destino, por lo que los pasajeros procedentes de Colombia deberán cumplir el requisito si su itinerario contempla un vuelo internacional hacia ese país.La declaración podrá presentarse en formato digital o físico. Las aerolíneas tendrán la responsabilidad de verificar que cada pasajero la haya diligenciado antes de abordar. Quienes no entreguen el documento no podrán viajar, salvo que cuenten con una exención autorizada por el Gobierno estadounidense.
Proporcionar información falsa deliberadamente también podría acarrear multas y penas de prisión. La medida busca evitar la propagación del ébola, cuyo periodo de incubación puede alcanzar los 21 días. Las autoridades estadounidenses establecieron inicialmente la vigencia de esta disposición hasta el 18 de diciembre de 2026, aunque podrán modificarla o levantarla según la evolución del brote y la situación sanitaria internacional.