El Gobierno nacional declaró este lunes 10 de agosto la situación de desastre nacional luego del fuerte terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia durante la mañana y provocó graves afectaciones en diferentes regiones del país. La decisión busca facilitar la coordinación de las labores de atención, rescate y asistencia a las comunidades afectadas.
Las zonas más golpeadas se encuentran en el occidente y centro del territorio nacional, especialmente en Risaralda, Valle del Cauca y Caldas. Las autoridades reportan víctimas mortales, personas heridas y ciudadanos que permanecen atrapados bajo estructuras afectadas, mientras los organismos de socorro adelantan labores de búsqueda y rescate.
El presidente Abelardo De la Espriella señaló que la prioridad del Gobierno está concentrada en atender a las familias damnificadas y coordinar la respuesta institucional frente a la emergencia. La declaratoria permitirá concentrar recursos y capacidades para responder a las consecuencias del movimiento telúrico y sus réplicas.
La emergencia también ha generado afectaciones en infraestructura, servicios y vías de comunicación en diferentes departamentos. En paralelo, organismos especializados mantienen las operaciones de búsqueda y rescate, mientras las autoridades recomiendan a la población mantenerse atenta a los canales oficiales y evitar regresar a edificaciones que hayan sufrido daños hasta que sean revisadas por personal competente.