Un hombre de confianza del presidente Donald Trump estaría impulsando una nueva estrategia para fortalecer la presencia de Estados Unidos en el sector petrolero de Venezuela, mediante acuerdos que priorizan los intereses energéticos y económicos de Washington bajo la política de “EE. UU. primero”.
La iniciativa se desarrolla en medio de una creciente apertura del sector energético venezolano a compañías extranjeras. Grandes empresas y comercializadoras de petróleo han vuelto a negociar oportunidades en el país, mientras Estados Unidos busca consolidar su influencia sobre el futuro de una de las mayores reservas petroleras del mundo.
Los acuerdos petroleros han permitido que una parte importante del crudo venezolano sea dirigida hacia Estados Unidos y otros mercados occidentales. En enero se firmó un acuerdo inicial para exportar petróleo venezolano a través de grandes comercializadoras, pacto que posteriormente fue ampliado, según información publicada por La República.
El avance de estas negociaciones confirma la importancia estratégica que Venezuela ha adquirido para la política energética de Trump. Mientras nuevas compañías estudian inversiones y acuerdos con Pdvsa, Washington busca asegurar un papel central en la recuperación y transformación de la industria petrolera venezolana.
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