Una inundación repentina golpeó varias zonas del Parque Nacional del Gran Cañón, en Arizona, Estados Unidos, dejando al menos una persona muerta y unas 15 desaparecidas. La emergencia ocurrió después de fuertes lluvias que provocaron un rápido aumento del caudal en diferentes sectores del cañón.
Las autoridades activaron labores de búsqueda y rescate para localizar a las personas que podrían haber quedado atrapadas o aisladas por la creciente. Además, decenas de visitantes fueron evacuados de las zonas afectadas como medida preventiva ante el riesgo de nuevas inundaciones.
Uno de los sectores más afectados fue Bright Angel Canyon, donde las aguas causaron importantes daños. Varias pasarelas peatonales que atravesaban el arroyo Bright Angel quedaron destruidas, mientras que el acceso al río Colorado y algunos puentes permanecen cerrados hasta nuevo aviso.
Las autoridades mantienen la alerta debido al pronóstico de nuevas tormentas eléctricas y lluvias intensas en los próximos días. Estas condiciones podrían generar más inundaciones repentinas, desprendimientos de rocas y flujos de escombros, complicando las labores de rescate y aumentando el riesgo para visitantes y equipos de emergencia.