Junior de Barranquilla se coronó campeón tras superar una intensa final frente a Atlético Nacional. Aunque cayó 1-0 en el partido de vuelta, el conjunto rojiblanco hizo valer la ventaja conseguida anteriormente y aseguró el título gracias al marcador global de 3-1.Junior inició el compromiso con orden táctico y personalidad, logrando controlar algunos tramos del juego y generando aproximaciones sobre el arco rival. Sin embargo, con el paso de los minutos, Atlético Nacional fue adueñándose de la posesión del balón y comenzó a inclinar la cancha a su favor.El conjunto verdolaga tuvo las opciones más claras de la primera mitad. Incluso llegó a celebrar una anotación que posteriormente fue anulada por fuera de lugar. Además, los dirigidos por Nacional estrellaron dos remates en los postes, quedándose muy cerca de abrir el marcador.Por su parte, Junior se vio obligado a replegarse en el último cuarto de cancha para resistir la presión constante del equipo antioqueño. Aunque tuvo una oportunidad de contragolpe que pudo generar peligro, no logró concretarla y terminó enfocándose en mantener el cero en su arco.La defensa barranquillera respondió en los momentos más exigentes del encuentro y logró sostener el empate al finalizar los primeros 45 minutosEn el segundo tiempo, Nacional encontró la ventaja por medio de Edwin Cardona, encendiendo la ilusión de una remontada. El equipo verdolaga tuvo una oportunidad inmejorable para ampliar la diferencia cuando el árbitro señaló un penalti, pero Alfredo Morelos desperdició el cobro y mantuvo con vida a los visitantes.Después de la acción del penal, Junior optó por replegarse y apostar por los contragolpes. Sin embargo, las llegadas ofensivas no lograron generar mayor peligro, mientras Nacional mantuvo la iniciativa y continuó buscando el segundo tanto que lo acercara a la remontada.La presión del conjunto antioqueño se mantuvo hasta los minutos finales. Incluso cerca del minuto 90 se presentó una jugada polémica dentro del área que fue revisada por el VAR, pero tras la evaluación correspondiente el árbitro decidió no conceder la pena máxima.Con el paso de los minutos, Junior logró sostener la desventaja mínima y administrar el resultado que necesitaba para quedarse con el campeonato. El pitazo final confirmó la celebración barranquillera y un nuevo título para las vitrinas del club.
