La denominada Operación Diamante dejó 111 personas capturadas en diferentes regiones de Colombia, en un operativo de la Fuerza Pública contra estructuras dedicadas presuntamente al secuestro y la extorsión. El balance fue presentado por el presidente Abelardo De la Espriella, quien calificó el resultado como un golpe contra las organizaciones criminales.
De acuerdo con el reporte entregado por el mandatario, de los 111 detenidos, 71 estarían relacionados con delitos de extorsión y 25 con casos de secuestro. El operativo se desarrolló mediante 15 acciones simultáneas en distintos puntos del territorio nacional.
Durante la ofensiva también fueron ejecutadas 18 diligencias de allanamiento, en las que las autoridades incautaron armas de fuego, granadas, vehículos y equipos de comunicación que, según las investigaciones, serían utilizados por las estructuras delincuenciales. Además, fueron encontrados más de 260 teléfonos celulares y otros dispositivos.
De la Espriella destacó el resultado de la operación y aseguró que su Gobierno continuará enfrentando a las organizaciones dedicadas al secuestro y la extorsión. “Se acabó la impunidad. En el Gobierno del Tigre, el que delinque, paga”, manifestó el presidente, según el reporte oficial divulgado sobre el operativo.