Un padre y su hija de 11 años resultaron gravemente heridos tras quedar en medio de un tiroteo mientras esperaban su comida dentro de un vehículo en el parqueadero de un restaurante McDonald’s, en Hallandale Beach, Florida. Las autoridades informaron que la familia no tenía ninguna relación con el ataque y fue víctima de una balacera originada por una disputa entre otras personas.
De acuerdo con la investigación, el presunto responsable es Ralph N-Kosi Blue III, de 18 años y empleado del establecimiento, quien habría disparado contra un hombre que lo perseguía cuando llegaba a trabajar. Los proyectiles impactaron el vehículo donde se encontraban el padre, la niña y otros dos menores de 2 y 5 años, quienes resultaron ilesos.
La menor recibió un disparo en la cabeza y permanece hospitalizada en condición estable. Los médicos indicaron que, por el momento, no pueden retirar el proyectil debido al alto riesgo que implicaría la intervención. Su padre sufrió una herida de bala en la cadera, fue atendido y posteriormente dado de alta.
El sospechoso fue capturado y enfrenta cargos por agresión agravada y lesiones con arma de fuego. La empresa operadora del restaurante confirmó que el joven fue despedido y aseguró que está colaborando con las autoridades, mientras la investigación continúa para determinar si hubo más personas involucradas en el violento incidente.
