Durante un consejo extraordinario de seguridad realizado en la Escuela Naval de Suboficiales ARC Barranquilla, el presidente Abelardo De la Espriella planteó una ofensiva contra el aumento de los homicidios, el sicariato, la extorsión y el microtráfico en Barranquilla y los municipios del área metropolitana. El mandatario afirmó que la seguridad será uno de los ejes centrales de su Gobierno.
La estrategia contempla una acción coordinada entre la Fuerza Pública, la Fiscalía, los jueces y las autoridades territoriales. De la Espriella sostuvo que el objetivo es recuperar la seguridad y la confianza de los ciudadanos, con especial atención en Barranquilla, su área metropolitana y el departamento del Atlántico.
En la reunión participaron el ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora; el subdirector general de la Policía, mayor general Norberto Mujica; el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char; el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, y los alcaldes de los municipios del área metropolitana. La presencia de estas autoridades busca establecer una respuesta conjunta frente a las estructuras criminales que operan en la región.
El mensaje central del Gobierno es de “mano dura” contra el crimen, pero acompañado de una mayor articulación institucional. La administración nacional busca que las operaciones de seguridad no dependan únicamente de la Policía y el Ejército, sino que exista coordinación con las autoridades judiciales y locales para atacar de manera integral los delitos que más afectan a los habitantes del Atlántico.