El departamento del Tolima enfrenta una de las peores emergencias ambientales de los últimos años por la ola de incendios forestales. Según el más reciente balance conocido por las autoridades, más de 27.000 hectáreas han sido consumidas por las llamas en 22 municipios, una cifra que representa casi la mitad del territorio municipal del departamento.
La situación continúa siendo crítica. Actualmente permanecen nueve incendios activos, aunque las autoridades han advertido que durante las jornadas más complejas se llegaron a registrar hasta 31 incendios simultáneos en más de 20 municipios. Los organismos de emergencia mantienen desplegados equipos terrestres y apoyo aéreo para combatir los focos que permanecen activos.
El impacto ambiental también es considerable. Un reporte previo de Cortolima, elaborado mediante imágenes satelitales y cartografía oficial, había establecido que más de 22.000 hectáreas habían sido afectadas en 28 municipios, con Ortega, San Luis, Guamo, Coyaima y Chaparral entre las zonas más golpeadas.
Las autoridades atribuyen la propagación de las llamas a las altas temperaturas, la sequía y las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, además de factores humanos. Cortolima ha advertido que una parte importante de los incendios tendría origen en actividades realizadas por personas. La emergencia mantiene en alerta al departamento mientras continúan las labores para controlar los focos y evitar que el fuego siga avanzando.